Doble Zarzuela - "Agua, Azucarillos Y Aguardiente" & "La Gran Vía"

25 SEP · VIE · 20:30
Auditorio Maestro Padilla
Conciertos

"AGUA, AZUCARILLOS Y AGUARDIENTE". Atanasia –Asia–, niña cursi, y su madre doña Simona, se mudaron a Madrid donde llevan una vida mísera, debiendo dinero hasta al casero. Una carta del tío les aconseja regresar al pueblo (Valdepatata), donde el primo está loco por casarse con Asia. Pero ésta sueña con Serafín, hijo de un ex ministro. Serafín ofrece dinero a Pepa, que regenta un quiosco de aguadora, para que le eche un somnífero a la madre de Asia, pero ésta se niega. Lorenzo, compañero de Pepa la convence para que lo haga. Pepa se enfrenta a Manuela, una aguadora sin puesto, que en la actualidad está emparejada con Vicente, un torero, antiguo novio de la propia Pepa. Vicente y Lorenzo no parecen tener tanta enemistad como Pepa y Manuela, y pactan que hacer con el dinero de Serafín. Llegan Asia y su madre para pedir dinero a Serafín para pagar la renta, la madre cae en aparente sopor y Serafín promete el cielo a Asia. De repente la madre despierta y se van como es habitual al Paseo de Recoletos. Serafín cae en un profundo y verdadero sueño, ya que realmente fue él quien finalmente ingirió el somnífero. Asia, desengañada, está dispuesta a volver a Valdepatata.... "LA GRAN VÍA". La acción comienza en la alcoba de Doña Municipalidad, en la cual se congregan todas las calles y plazas de Madrid para ver el nacimiento de la denominada Gran Vía y, de paso, poder quejarse de como las trata Doña Municipalidad. Junto a ellas viene el Paseante en Cortes el cual se dedica a contemplar como va todo. Aparece en escena el Caballero de Gracia, que aspira a unirse a esa nueva calle levantando un gran revuelo. Más todo termina, puesto que el Comadrón anuncia que el parto tiene para rato, por lo que el Paseante propone al Caballero dar un pequeño paseo por Madrid para contemplar todos los cambios. En las afueras de Madrid, el Caballero y el Paseante comentan el estado de la política, cuando aparece la Menegilda que trata de seducirlos con su picardía pero es contestada por Doña Virtudes, su ama, entablándose una pequeña riña donde la última sale mal parada. Todo esto termina al aparecer el novio de la muchacha, un militar con mal genio. Entra el barrio de la Prosperidad pidiendo limosna, luego el barrio del Pacífico buscando pelea y por último el barrio de las Injurias blasfemando. En la Puerta del Sol, se encuentran con Doña Sinceridad, cargada de yernos que van al Congreso de los Diputados, y contemplan el paso por la escena a unas personas que van comentando donde irán de veraneo y con un guardia que se queja. Al poco tiempo oyen unos ayes lastimeros y descubren que es la fuente de allí, la cual se queja de que con las nuevas reformas la quitarán para dar paso a un tranvía. Un Paleto aparece y conversa con ellos, aprovechando para robar al Caballero, mientras van a buscar a los guardias, aparecen los marineritos que hacen evoluciones y cantan con alegría su gusto por la mar. En la Travesía, se encuentran en el Elíseo madrileño, un distinguido salón de baile popular. A las afueras de dicho baile, discuten el Tío Jindama y la Lidia, dos populares revistas taurinas, sobre los toreros, a la vez que entran la Gomosa y el Sietemesino, alabando las virtudes del patinaje y los cuales vuelven al final escarmentados. El Caballero y el Paseante deciden detenerse en el baile en su camino hacia el teatro, y contemplan al Elíseo personificado, la cual les muestra las virtudes del baile. Todos celebran el nacimiento de la Gran Vía, cantando y bailando, mientras se ofrece una visión futurista de ésta.

Aparece en: almeriaciudad.es